Raviolis de Ricotta y Espinacas con Mantequilla Salvia

El Sabor de la Toscana en tu Mesa

¿Sueñas con recrear esos sabores de la trattoria italiana que tanto te enamoraron? Estos raviolis de ricotta y espinacas con mantequilla salvia son tu billete directo a la Toscana. Una receta que equilibra la cremosidad suave del queso ricotta con el frescor terroso de las espinacas, todo envuelto en una masa casera que se deshace en la boca y bañado en la clásica mantequilla de salvia: simple, elegante y absolutamente divina.

Ingredientes para 4 personas

CantidadIngredienteNotas
Para la masa:
300 gHarina 00O harina de trigo común
3 unidadesHuevos grandesA temperatura ambiente
1 cucharadaAceite de oliva
1 pizcaSal
Para el relleno:
500 gRicottaEscurrida bien
200 gEspinacas frescasLavadas y secas
1 unidadYema de huevo
100 gQueso parmesanoRallado
1 pizcaNuez moscadaRecién rallada
Al gustoSal y pimienta
Para la salsa:
150 gMantequilla sin sal
20 hojasSalvia fresca
1 unidadLimónSu ralladura
Al gustoPimienta negraRecién molida
Queso parmesanoPara servir

Elaboración: Creando Pasta Fresca como un Nonno Italiano

Preparación de la Masa Casera

  1. Monta el volcán: En una superficie de trabajo, forma un volcán con la harina. En el centro, abre un hueco y añade los huevos, el aceite y la sal.
  2. Amasa con amor: Con un tenedor, ve integrando gradualmente la harina hasta formar una masa. Amasa 8-10 minutos hasta que esté suave y elástica.
  3. Reposo fundamental: Envuelve en film y deja reposar a temperatura ambiente durante 30 minutos.

Creación del Relleno Cremoso

  1. Cocina las espinacas: En una sartén, saltea las espinacas con un chorrito de aceite hasta que se marchiten. Escurre bien exprimiendo el exceso de agua y pica finamente.
  2. Mezcla los sabores: En un bol, combina la ricotta, espinacas, parmesano, yema de huevo y nuez moscada. Sazona al gusto y mezcla hasta obtener una crema homogénea.

Montaje de los Raviolis

  1. Estira la masa: Divide la masa en 4 partes. Estira cada porción con rodillo o máquina de pasta hasta obtener láminas finas.
  2. Rellena con precisión: Sobre una lámina, coloca cucharaditas del relleno separadas 4 cm. Pinta alrededor con agua.
  3. Sella perfectamente: Cubre con otra lámina y presiona alrededor de cada montículo. Corta con cortapastas o cuchillo.
  4. Asegura el sellado: Presiona bien los bordes y colócalos sobre superficie enharinada.

La Salsa que lo Cambia Todo

  1. Derrite la mantequilla: En una sartén, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade las hojas de salvia y cocina 2-3 minutos hasta que la mantequilla espume ligeramente y las hojas crujan.
  2. Toque final: Retira del fuego y añade la ralladura de limón y pimienta negra.

Cocción y Presentación

  1. Cocina los raviolis: En agua con sal hirviendo, cocina los raviolis 2-3 minutos hasta que floten.
  2. Integra con la salsa: Escurre los raviolis y añádelos a la sartén con la mantequilla de salvia. Mezcla suavemente.
  3. Sirve inmediatamente: Espolvorea con parmesano abundante y decora con hojas de salvia fritas.

Acompañamientos que Elevan la Experiencia

  • Ensalada de rúcula con tomates cherry y piñones tostados
  • Pan focaccia casero para absorber cada gota de salsa
  • Verduras asadas como berenjenas y calabacines
  • Antipasto italiano de aceitunas y alcachofas
  • Bruschetta de tomate y albahaca

Maridaje Recomendado

  • Vino blanco: Un Vernaccia di San Gimignano o Vermentino
  • Vino tinto ligero: Un Chianti joven o Valpolicella Classico
  • Cerveza artesanal: Una Belgian Blond Ale o Pilsner italiana
  • Cóctel: Un Aperol Spritz o Negroni
  • Sin alcohol: Limonada casera con hierbas o agua con gas

Consejos de Nonna para el Éxito Garantizado

  • Ricotta bien escurrida: Colócala en un colador unas horas antes
  • Masa fina pero resistente: Debe ser lo suficientemente fina para ver el relleno a través
  • No sobre-rellenes: Deja espacio suficiente para sellar bien
  • Agua de cocción con sal: Como el mar Mediterráneo
  • Trabaja rápido: La masa fresca se seca con facilidad
  • Congelación perfecta: Congela antes de cocinar en una bandeja y luego guárdalos en bolsa

El Secreto de la Mantequilla de Salvia

La clave está en cocinar la mantequilla a fuego medio hasta que espume ligeramente y tome un color avellana, pero sin llegar a quemarse. Este punto, llamado «beurre noisette» en francés, aporta un sabor a nuez que complementa divinamente la salvia.

Estos raviolis de ricotta y espinacas con mantequilla salvia son más que una comida: son una tradición centenaria, un abrazo de la nonna, la esencia de la cocina italiana hecha con amor. Perfectos para domingos familiares, cenas románticas o cuando necesites transportarte a las colinas toscanas sin salir de tu cocina.

¿Listo para convertirte en un maestro de la pasta fresca? El aroma a mantequilla y salvia que inundará tu hogar será solo el preludio de una experiencia culinaria que terminará con sonidos de felicidad alrededor de la mesa. ¡Buon appetito!

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