Dulzura con Aroma Elegante
Si hay algo que eleva un simple pan tostado o un yogur natural a un manjar exquisito, es una buena mermelada casera de fresa con vainilla. Esta receta combina la frescura de las fresas con el aroma cálido y sofisticado de la vainilla, creando un equilibrio perfecto entre dulzor y profundidad de sabor. Ideal para desayunos, postres o incluso como regalo gourmet, esta mermelada es tan versátil como deliciosa.

Ingredientes
| Cantidad | Ingrediente | Notas |
|---|---|---|
| 500 g | Fresas frescas | Lavadas, deshojadas y troceadas |
| 250 g | Azúcar blanco | Puede ajustarse al gusto |
| 1 | Vaina de vainilla | O 1 cucharadita de extracto de vainilla |
| 1 cucharada | Jugo de limón | Ayuda a realzar el sabor y a conservar |
| 1 pizca | Sal | Resalta los sabores |
Preparación Paso a Paso
1. Preparación de las Fresas
Lava bien las fresas bajo agua fría, retira las hojas y córtalas en trozos pequeños. Si prefieres una textura más suave, puedes triturarlas ligeramente con un tenedor o dejarlas enteras para una mermelada con trozos jugosos.
2. Cocción a Fuego Lento
En una olla amplia y de fondo grueso, coloca las fresas, el azúcar, el jugo de limón y una pizca de sal. Si usas vaina de vainilla, ábrela a lo largo y raspa las semillas, añadiendo tanto las semillas como la vaina a la mezcla.
3. Reducción y Punto Ideal
Cocina a fuego medio-bajo, revolviendo ocasionalmente para evitar que se pegue. Después de unos 20-25 minutos, la mezcla empezará a espesar. Para comprobar el punto exacto, coloca una cucharadita en un plato frío: si al inclinarlo no escurre fácilmente, está lista.
4. Envasado y Conservación
Retira la vaina de vainilla (si la usaste) y vierte la mermelada caliente en frascos esterilizados. Cierra bien y colócalos boca abajo para crear un vacío que ayude a su conservación. Una vez fríos, guárdalos en la nevera (dura hasta 3 semanas) o en un lugar fresco y oscuro (hasta 6 meses si se sellan al vacío).
Resultado Final

Consejos y Variaciones
- Menos dulce: Reduce el azúcar a 200 g y añade más limón para equilibrar.
- Más textura: Tritura solo la mitad de las fresas y deja el resto en trozos.
- Toque gourmet: Añade una cucharada de brandy o licor de naranja al final de la cocción.
Esta mermelada de fresa con vainilla es un verdadero placer para el paladar, perfecta para untar en panes, acompañar quesos o incluso como relleno de pasteles. ¡Déjate seducir por su aroma y sabor inigualables! 🍓✨
¿Te animas a prepararla? ¡Cuéntame cómo te quedó! 😊